Mi hijo Mario Alvarez Navarro y yo publicamos Ariadna, una gema de Ruby que convierte Claude Code en un equipo de ingeniería más disciplinado para proyectos Ruby on Rails.
Claude Code es excepcional para cambios rápidos y tareas puntuales. Le pides que ajuste una vista, escriba un test, refactorice un método o investigue un fallo concreto, y normalmente avanza muy deprisa.
Pero cuando el trabajo se vuelve complejo, la ejecución directa empieza a quedarse corta. Pasa con módulos nuevos, integraciones delicadas o funcionalidades que atraviesan modelos, controladores, vistas, jobs y tests. En ese tipo de trabajo no basta con pedir "construye esto" y esperar que todo salga ordenado.
Ariadna añade lo que falta: estructura.
Planificar, ejecutar y verificar
El flujo se organiza alrededor de un ciclo de tres pasos: planificar, ejecutar y verificar.
Cada fase produce planes detallados con convenciones de Rails incorporadas. La ejecución puede lanzar agentes especializados en paralelo, como backend, frontend o testing, cada uno con su propia ventana de contexto. Y la verificación no se limita a comprobar si se marcaron tareas como completadas: revisa si el objetivo de la fase se consiguió de verdad.
Ese matiz importa. En proyectos reales, completar una lista de tareas no garantiza que la funcionalidad funcione, que el diseño encaje con la arquitectura existente o que los tests cubran el comportamiento correcto.
Qué cambia frente a usar Claude Code directamente
Ariadna no sustituye a Claude Code. Lo envuelve en un flujo más explícito para trabajos que necesitan continuidad y control.
La diferencia práctica aparece en varios puntos:
- Memoria persistente entre sesiones. Un archivo
STATE.mdregistra decisiones, progreso y bloqueos para que el proyecto no dependa de recordar manualmente todo el contexto. - Agentes especializados. Cada agente carga guías de Rails según el dominio del plan, en lugar de trabajar con un contexto genérico para todo.
- Ejecución paralela por oleadas. Las tareas sin dependencias pueden avanzar al mismo tiempo, mientras que las dependientes esperan su turno.
- Verificación conversacional. La revisión compara el resultado con los objetivos de la fase, no solo con una lista mecánica de pasos.
El resultado es menos improvisación y más ingeniería. Claude Code sigue escribiendo código, pero trabaja dentro de un marco que obliga a decidir antes de tocar archivos y a verificar después de ejecutar.
No es vibe coding
Esto no va de delegar el criterio técnico en una herramienta. De hecho, Ariadna funciona mejor cuando revisas tanto los planes generados como el resultado de cada fase.
La IA puede moverse rápido, pero el juicio humano sigue siendo la parte que mantiene el rumbo: decidir si el plan tiene sentido, si la arquitectura respeta el producto, si el código encaja con el proyecto y si los tests cubren lo importante.
Por eso Ariadna no intenta convertir Claude Code en un piloto automático. Lo convierte en un colaborador más ordenado para trabajos complejos, donde hace falta mantener contexto, dividir fases, ejecutar con disciplina y cerrar cada etapa con una verificación real.
Para proyectos nuevos y aplicaciones existentes
Ariadna sirve tanto para proyectos desde cero como para aplicaciones Rails existentes.
En una aplicación viva, el comando map-codebase analiza el código antes de empezar. Eso ayuda a que los planes partan de la estructura real del proyecto, no de una idea abstracta de cómo debería ser una aplicación Rails.
También puedes trabajar con hitos completos o con tareas rápidas. La diferencia es que incluso las tareas pequeñas mantienen las mismas garantías: contexto explícito, plan claro, ejecución controlada y verificación del resultado.
Código abierto
Ariadna es open source y tiene licencia MIT.
Puedes verla en GitHub: github.com/jorgegorka/ariadna.